Revista da EMERJ - V. 20 - N. 3 - Setembro/Dezembro - 2018
R. EMERJ, Rio de Janeiro, v. 20, n. 3, p. 159 - 179, Setembro - Dezembro. 2018 164 Sin embargo, y esto es lo más paradójico, cuando los mismos ciu- dadanos tienen un problema, normalmente, acuden a los tribunales como primera vía para solucionar el mismo 6 . Durante las últimas décadas se ha venido hablando con bastante fre- cuencia de la crisis de la Administración de Justicia y de las necesarias refor- mas que se precisan para mejorar el obsoleto e ineficiente sistema que la rige. Los principales problemas que sufre la Justicia hoy hacen referencia a la mala gestión de los recursos existentes y a la escasa eficiencia entre la ofer- ta y la demanda, siendo percibidos, no sólo desde el punto de vista de los ciudadanos, sino desde el todos los operadores jurídicos 7 . Dichos problemas son de muy diversa índole: — Lentitud de los procesos. — Dilación en la resolución de los mismos. — Saturación de los tribunales por el, cada vez, mayor número de asuntos que tienen que atender. — Trato inadecuado a los ciudadanos participantes en un proceso. — Insuficiencia de medios materiales y humanos. —Escasa calidad y resultados injustos en las resoluciones judiciales, debido principalmente a la acumulación de asuntos a resolver que hace que, en ocasiones, se resuelvan los mismos sin la dedicación y minuciosi- dad oportuna. — Inseguridad jurídica provocada por la imprevisibilidad del resul- tado del proceso, así como por su duración. — Elevado coste económico de los procesos. — Deficiente gestión de los recursos existentes. — Falta de coordinación entre los distintos integrantes de la oficina judicial. — Falta de responsabilidad de los causantes de la mala gestión de la Administración de Justicia. 6 En este sentido, Ortuño Muñoz y Hernández García, señalan como paradójica «la relación amor-odio que los ciudada- nos mantienen hacia esa superestructura de poder: reniegan de los jueces y de la justicia, a la que atribuyen grandes culpas respecto de los males del país y de la sociedad, pero se mitifica su intervención en otros muchos casos, y se apela con profesiones de fe a lo que digan los jueces en los casos más insólitos, desde la política y las finanzas hasta los deportes, incluyendo los ámbitos más íntimos y privados de las personas». Ortuño Muñoz, J. P. y Hernández García, J., «Sistemas alternativos a…», op. cit ., p. 15. 7 Véase Pastor Prieto, S., «Justicia y Economía: Panorámica, crítica e implicaciones», en Justicia y Economía , Manuales de Formación Continuada Consejo General del Poder Judicial, n.º 49, Madrid, 2010, p. 61.
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